lunes, julio 03, 2006
Segura inseguridad institucionalizada
El problema de la inseguridad, ha llegado a Chile, que maravilla. Armas de grueso calibre en manos de delincuentes comunes, delitos predecibles a personajes públicos, inactividad de las fuerzas policiales cuando se habla de prevención, condiciones de vida que ponen en duda la efectividad de la prisión como medio para combatir la delincuencia. Falta de contención social para los jóvenes. Falta del despegue económico para la microeconomía. En nuestro país, lo que necesitamos es un 4% de desempleo lo que generaría un efecto multiplicador en la microeconomía. El gran temor que se tiene es que ese porcentaje genere una inflación incontrolable. De lo que no se dan cuenta los miembros del actual equipo económico, es que el nivel de endeudamiento de la gente esta generando un efecto deflacionario ¿Por qué? Porque los sueldos no alcanzan para poder pagar todo lo que se debe, ya que, mucha gente firmo compromisos pensando en que este iba a ser un año económico de alto crecimiento. Eso no ocurrió, y los ruidos que se sienten de que la riqueza no le llega a todo el mundo se escucha cada día más fuerte. La inseguridad es parte de eso y también parte de una crisis que sufre la institución policial, que nadie está dispuesto a aceptar. Pero es muy claro, ya que un simple observador pudo percibir como fueron las instituciones que debían preservar el orden las que generaron la violencia en las protestas estudiantiles. Lo cual ocurre porque muchas personas que trabajaron en el pinochetato, están dentro de las instituciones militares y carabineros, generando, lo que siempre generaron, delincuencia. Para poder combatir la tan temida delincuencia lo primero que hay que conseguir es que no haya fuerza de trabajo ociosa en la sociedad, ya que esa fuerza de trabajo siempre se canaliza en otras cosas; segundo instituciones policiales que tengan una fiscalización directa del poder judicial; tercero un control de todos los arsenales del ejercito y de la policía, ya que los filtros que puedan tener estas instituciones pueden generar un alto impacto social; cuarto una educación basada en la vida en sociedad donde se brinden valores que le permitan a la persona, tener no solo un mejor empleo, sino también una mejor convivencia con el resto de la sociedad. El día que alcancemos eso Chile estará empezando a madurar como sociedad. De lo contrario solo vamos a estar mirando a los vecinos para criticarlos.
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