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sábado, julio 22, 2006

Cuando David parece Goliat

Ha comenzado un nuevo episodio de guerra en el medio oriente. Mejor dicho, la guerra de baja intensidad que tienen de forma permanente judíos y musulmanes, en ese territorio, ahora nuevamente ha subido su intensidad. Es terrible, ver los informes que llegan de ese país, donde los actos inhumanos se multiplican con los días, donde un pueblo cree estar sobre el resto, donde el negocio de la guerra es la base de la economía de un país. Porque sí, hoy más que nunca la guerra es un gran negocio, el cuál ya se ha globalizado y ha alcanzado su nivel de desarrollo óptimo. En la antiguedad, la economía de los paises se basaba en la conquista de territorios que contenían elementos vitales para su supervivencia, posteriormente se basó en el saqueo de las riquezas de otros territorios sin la necesidad de tener una base permanente. Lo que diferencia ha esa época de ésta, es que ahora hay un negocio en la fabricación de armas. En la antigüedad , eso no existía, ya que cada país producía su propio armamento. Con la llegada de la revolución industrial y el establecimiento de colonias, eso cambió, las armas pasaron a ser una mercancía como cualquier otra, lo único que debía cuidarse era de no transferir altas tecnologías. Llegaron los grandes ejércitos, y aquellos países que tenían fuerzas más modestas, recurrieron a una vieja táctica, creada por la desesperación y que hoy se conoce como guerra de guerrillas. Para un ejército regular, este tipo de lucha es una verdadera pesadilla. Algunos expertos israelíes tienen una alta confianza en sus tropas y equipamiento, el cuál es de muy alta tecnología, pero según el corresponsal experto en defensa Alon Ben-David, de la revista británica Janes Defence Weekly, el ejercito israelí tendrá la peor pesadilla de todas si invade territorio libanés.