Que la presidenta no tiene memoria, es algo que se ha dicho hasta el cansancio. Y esta vez, parece que su olvido es absolutamente contrario a lo que deberían ser sus ideales. Porque, a pocos días de la conmemoración de los mártires de Chicago, un obrero que no cobraba ni el sueldo mínimo, pero trabajaba en una multinacional propiedad de uno de los hombres más ricos de América, fue asesinado en una manifestación. Reclamando por aquello que por ley debería estar asegurado; el cobro de un sueldo que le permita alcanzar un estándar mínimo de vida.
Digo olvido, porque no hay un pronunciamiento de aquella que siempre esconde la cabeza cuando la gente soporta las peores condiciones de vida, fruto de la inoperancia, la negligencia o la omisión del gobierno. ¿Es necesario exigir que un carabinero sea juzgado por la justicia ordinaria cuando se excede de sus funciones?
Siento que no debería serlo, siento que el gobierno debería hacer algo para dejar a este asesino ante la ley y ponerle límite al control social por medio de la represión.
El pueblo está cansado de ésta situación, el pueblo está calmo esperando el momento para dejar patente que no va a permitir más atropellos. Y, sinceramente con éste gobierno, de una mujer, la afirmación de la necesidad de un toque femenino todavía se adeuda. El gobierno más brutal, represivo e insensible, señores, para mi propio pesar, es el de ésta mujer Bachellet. Esa que para decidir sobre el Transantiago, parece que necesitaba ir a la tarotista.
¡¡¡Justicia por Rodrigo Cisternas, Ya!!!
