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jueves, octubre 30, 2008

Lo que importa es el negocio

Argentina debe aprender a respetarse a sí mismo, sin poner a ninguna persona sobre el conjunto social, cuidando a las instituciones que tienen una función social, las cuales pueden moldearse, así como los miembros de las distintas sociedades.
Así mismo, la sociedad debe abrir los ojos, para ver como los personalistas que dicen ser del pueblo no les sigan robando con discursos revolucionarios y que en el fondo explotan una parte del mercado. Aquella parte que todos tenemos, la de los disconformes.
Si señores, abran bien los ojos, porque se viene el fracaso más grande de la historia del futbol argentino y de la sociedad en general. Porque el que era Dios, se ha convertido en demonio, fruto de su propio kharma. Esa soberbia que todos llevamos dentro y que no nos permite ver lo mal que estamos haciendo las cosas.
El nombramiento de Diego es en función al mercado de la televisación, poco tiene que ver con el futbol, y mucho con un modelo social.
Si hay algo que no me perdono, es haber permitido que cierto grupo de irresponsables hayan dejado que Bielsa dejara la selección como lo hizo. Por la opinión de aquellos que quieren vender diarios, sin importar que ponen adentro. Dejando que un tipo honesto se fuera y posteriormente no hayan tratado de sostener a Pekerman.
Es una vergüenza, porque después de éste mundial, los jugadores argentinos habrán perdido terreno frente a sus vecinos continentales, que con mucho trabajo, han sabido ganarse un lugar en este mercado.
Pero bueno, para esos pocos que creen que todo lo hacen bien y que siempre hay que apoyar al más fuerte, paso a comentarles, que si la naturaleza fuera así el hombre ya se hubiera extinguido, porque lo único que nos hace superior es el razonar y el lenguaje. No la religión.

viernes, octubre 24, 2008

Públicos y Privados

El debate entre lo público y lo privado, es simplemente una discusión sobre quién tiene el derecho a hacerse cargo de un Derecho, una concesión, una explotación o un servicio. O sea, que significa el debate sobre quién realiza de forma preferente una labor determinada.
En éste debate, el privado o individuo, reclama que el Estado acapara mucho poder y que por su estructura, así como por los agentes que ostentan el poder no puede tomar las decisiones correctas. Privilegiando las decisiones electorales, políticas, sociales, etc, sobre la eficiencia en la prestación de un servicio o producción. Realizandolo por lo tanto de forma deficiente, en términos económicos.
En otro lado están los que sostienen que el Estado puede hacerse cargo de las mismas producciones, argumentando que no existe una oposición entre gestión pública y eficiencia.
La verdad, es que unos y otros tienen razón. Los primeros, porque para ganar dinero hay que servirse del trabajo de otros. Así mismo los estatistas, tienen razón de que no siempre la gestión privada es la más optima, puesto que también han demostrado ser ineficientes.
Pero más allá de éste debate, existe un debate de fondo y tiene que ver con la función social del aporte jubilatorio, el cual no es un capital de riesgo de las personas que meros especuladores pueden explotar, ni son la caja de un Estado desfinanciado.
Los aportes jubilatorios, representan una de las mayores victorias sociales, por lo que requiere un trato serio y justo, donde se garantice no solo la transparencia en la gestión de los mismos, el cual debe tener directa correlación a un reparto equitativo de las ganancias de los mismos.
Para que no ocurra como con los especuladores, los principales beneficiarios deben recibir las mayores ganancias del fruto de sus años de trabajo.

sábado, octubre 18, 2008

entre parentesis: Un choque de estilos

entre parentesis: Un choque de estilos

Lealtades

Ayer, fué otro día en que se conmemoró el Día de la lealtad peronista. Ese día en que miles de personas, principalmente humildes, salían a defender a un recién destituido Perón.
A varios años de aquel acontecimiento, podemos ver, entre otras cosas que los únicos leales, fueron aquellos pobres que fueron a una plaza sin otra convicción que defender sus reivindicaciones personificadas en una sola persona. Esas reivindicaciones de inclusión social, esas reivindicaciones de trabajo justo, esas reivindicaciones de lo que hoy llamamos derecho al desarrollo personal.
Las lealtades, se pueden manifestar de distintas formas, para unos es cumplir con la palabra empeñada, para otros tiene relación con seguir su propio parecer, argumentando que primero son leales consigo mismo. Lo cierto, es que no parece leal, bajo ningún punto de vista que una persona empeñe su palabra y su actuar en un sentido (defendiendo a los que menos tienen)y llegado el momento se comporte de manera totalmente opuesta. Resulta, al menos sospechoso que llegado el momento termine defendiendo los intereses de los que más tienen. No sabemos si con anterioridad había empeñado primero su palabra con éstas personas. No sabemos, si actuó siendo leal consigo mismo. Pero si sabemos que si se argumenta que se hizo para no generar más conflictos en el país, debe contribuír para apaciguar a aquellos que armaron caos defendiendo sus ganancias. Porque de lo contrario es el mayor instigador de él, al no garantizar una institucionalidad fuerte ante aquellos que tienen mayor poder para vulnerarla.
Cuando las personas fallan, las instituciones dañan y mucho. Cuando las instituciones se vulneran la gente sufre y mucho, porque dejan de cumplir las funciónes sociales para las que fueron creadas.

jueves, octubre 16, 2008

Un choque de estilos

Hoy escribo, en mi más sincero homenaje a los jugadores de la selección chilena, y a su Director Técnico Marcelo Bielsa.
Para mucha gente, el deporte en general y particularmente el futbol, son meros pasatiempos sin ninguna significación social. Lo cual está muy lejos de la realidad. Justamente, son mecanismos que sirven para expresar el modelo social que queremos construir y que en el imaginario colectivo, permite a la gente comprender que hay formas distintas de construir una organización. Estoy convencido, que muchos técnicos no lo saben claramente, y muchos ni siquiera imaginan cuanto pueden aportar a la forma de ver una sociedad. Sin embargo, mis 28 años viviendo en la Argentina, y viendo el uso, y el provecho que le dieron los distintos gobernantes a los torneos de futbol, es que puedo afirmar que son un gran aporte para que el ciudadano común vea de otra forma no solo su rol en la sociedad, sino en las distintas organizaciones que la forman.
Es cosa de ver, las dos Escuelas que chocaron en el partido de Chile y Argentina, la gente no sabía, pero chocaron dos formas de ver una misma cosa. Uno pensando en que la preparación previa no es tán importante como la calidad técnica de aquel que juega, donde lo individual puede incluso estar sobre lo colectivo. Donde el talento personal va a determinar su participación en el juego, y donde la disciplina no es un tema importante. Esta escuela se hizo muy fuerte en Argentina en el periodo menemista, lo que era correlativo a la visión neoliberalista, que considera que por iniciativa privada las sociedades pueden salir adelante, limitando las regulaciones del Estado para el talento privado de invertir.
La otra Escuela, señala que todos los jugadores tienen características que los hacen únicos, que si juegan todos juntos cumpliendo el rol que les compete, pueden equilibrar las carencias técnicas que hacen a otros descollar. En definitiva no hay, ni muy buenos ni muy malos, pudiendo todos destacarse si pulen lo suficiente sus herramientas. La primer escuela destaca y gira en torno a una o más estrellas, siendo absolutamente favorable al mercado de pases. La segunda gira en torno al equipo, poniendo límites para que el talento individual no se convierta en un personalismo egoista, y oponiendose a los lobbistas del mercado que piden a gritos la inclusión de cierto jugador por sus características técnicas y valor.
Que haya ganado Bielsa, implica que ganó el futbol lindo, ese donde los pobres pueden jugar contra cualquiera de igual a igual, e incluso ganarle, como pasó ayer a una arrogante Argentina llena de estrellas pero sin equipo. Y por una vez en la historia ganó el Mejor.

miércoles, octubre 08, 2008

Nuestra culpa

Así es, no podemos hecharle la culpa a nadie. Todos estamos corriendo para sobrevivir en este mundo, y por querer acceder a aquello que el sistema nos muestra hacemos cualquier cosa, permitiendo todo.
Este es el momento, el gran momento para que todos los detractores del sistema griten que estaban en lo cierto. Para que se levanten y muestran cuales son las grandes propuestas que tienen a este sistema que destruye todo incluso a sí mismo.
Pero no, eso no ocurrirá, están esperando. Saben que no hay pruebas de la real eficiencia de un sistema alternativo. Saben que esto es malo, pero no están preparados para generar algo nuevo.
Porque nunca entendieron que la caída del muro de Berlín abrió una puerta que debía generar un debate interno hacia los detractores del sistema imperante. Un debate con herramientas nuevas. Un debate para un hombre nuevo. No veo nada.
Sí veo que hay que solicitar de forma urgente, la limitación al desarrollo de grandes cadenas comerciales de retail, sancionando fuertemente a aquellas cadenas que violan los derechos laborales precarizando el standard de vida de sus empleados y con ello el del conjunto de la sociedad. Aplicación de la tasa Tobin, para evitar la especulación en los mercados bursatiles.
Esto debe estar de la mano de un nuevo concepto de construcción y organización de la sociedad con la vuelta a los centros civico-sociales, evitando la concentración de las instituciones cívicas entorno a un centro comercial específico, sino a un centro social comunitario. Esto ayudaría a combatir la concentración de riqueza y obligaría a las autoridades a hacerse cargo de problemas sociales que, hasta hace poco se sostenía, eran un problema de privados como la educación y la seguridad.
Debemos ayudar a generar un nuevo concepto de sociedad, donde no se vea con malos ojos la ambición por progresar social y económicamente. Sino que se debe educar, orientar y sancionar a aquellos que limitan el desarrollo de otros por el beneficio propio. El trabajo y la iniciativa de un miembro de la sociedad no puede ser en principio malo, teniendo como medida el beneficio que reporta a la sociedad, por medio y reflejados en aquellos que son participes de esas actividades.
El mercado explotó al grueso de la sociedad, precarizó sus condiciones de vida y se olvidó que era parte de la misma. Lo que está pasando es solo el resultado de sus propias desiciones y actos.

viernes, octubre 03, 2008

El hoy siempre puede tener algo increible

En la vida, las personas siempre tienen anhelos que piensan no se cumplirán, o mejor dicho desean que se cumplan en ese mismo instante. Grave error, la historia ha demostrado que todo puede ocurrir. Que todo lo que está en la cuspide en algún momento cae. Que todo lo que domina, en algún momento dejará de hacerlo.
Eso es inevitable. El hombre no puede, ni podrá jamás tener una hegemonía eterna, sobre otro u otros. Porque nuestra condición de hombres hace que no podamos lograr eso. Lo cual es muy bueno para el mismo hombre. Cuando era niño, mi padre y toda mi familia paterna era absolutamente contraria a la hegemonía mundial norteamericana, no así respecto de la soviética. Era lógico todas esas personas, habían sufrido en carne propia la manifestación (dictadura de Stroessner) del yugo de esa opresión. Por lo que, la caída de la URSS, implicó para ellos una desilución terrible puesto que consideraban que era el único país que podía enfrentarsele en igualdad de condiciones.
Sin embargo y como señala Broudel, todo se comprende en el largo plazo. La hegemonía del capital Norteamericano, de sus instituciones y de su poder militar, llegó a su fin.
Y como ellos mismos se cansaron de señalar respecto al imperio romano, su gran enemigo fué interno.
Este acontecimiento también puede entenderse solo en el largo plazo. Y tendremos que esperar un tiempo más para ver realmente cuan afectado está ese país, o si solo es una simple ilusión optica que nos entregan los medios respecto a nuestra propia posición en el juego mundial de intereses.