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viernes, octubre 24, 2008

Públicos y Privados

El debate entre lo público y lo privado, es simplemente una discusión sobre quién tiene el derecho a hacerse cargo de un Derecho, una concesión, una explotación o un servicio. O sea, que significa el debate sobre quién realiza de forma preferente una labor determinada.
En éste debate, el privado o individuo, reclama que el Estado acapara mucho poder y que por su estructura, así como por los agentes que ostentan el poder no puede tomar las decisiones correctas. Privilegiando las decisiones electorales, políticas, sociales, etc, sobre la eficiencia en la prestación de un servicio o producción. Realizandolo por lo tanto de forma deficiente, en términos económicos.
En otro lado están los que sostienen que el Estado puede hacerse cargo de las mismas producciones, argumentando que no existe una oposición entre gestión pública y eficiencia.
La verdad, es que unos y otros tienen razón. Los primeros, porque para ganar dinero hay que servirse del trabajo de otros. Así mismo los estatistas, tienen razón de que no siempre la gestión privada es la más optima, puesto que también han demostrado ser ineficientes.
Pero más allá de éste debate, existe un debate de fondo y tiene que ver con la función social del aporte jubilatorio, el cual no es un capital de riesgo de las personas que meros especuladores pueden explotar, ni son la caja de un Estado desfinanciado.
Los aportes jubilatorios, representan una de las mayores victorias sociales, por lo que requiere un trato serio y justo, donde se garantice no solo la transparencia en la gestión de los mismos, el cual debe tener directa correlación a un reparto equitativo de las ganancias de los mismos.
Para que no ocurra como con los especuladores, los principales beneficiarios deben recibir las mayores ganancias del fruto de sus años de trabajo.