Sí, somos los miserables, los que no tenemos privilegios.
Habiendo leído a Diego Schalper, diputado privilegiado de RN, deseo dedicarle estas reflexiones.
Ayer fué un día de memoria que nadie recordó. Ayer se cumplían 15 años
de la masacre de Antuco, aquella donde soldados mal equipados morían por
las decisiones de oficiales bien equipados.
Que los
militares son personas mal instruidas no es una novedad, puesto que una
parte de su "formación" implica la limitación de sus conocimientos, pero
nunca de elementos que son fundamentales para la toma de decisiones,
algo que en Chile hoy se vé como una marca registrada de la Elite. Tanto
en Antuco como en el Tsunami de 2010, Oficiales de las Fuerzas Armadas y
Autoridades de Gobierno no supieron leer los informes que alertaban
condiciones riesgosas, a pesar de que expertos del área daban alertas de
que la situación era Peligrosa.
¿Esto tiene
relación con otras catastrofes? Pues sí, la relación es directa porque
la elite es inmune, la elite padece de una inmunidad que la sociedad
termina pagando. La lista que se me ocurre de situaciones catastróficas
por la pésima dirección de acontecimientos es muy larga, y los que
tienen privilegios no pagan, siempre pagan los que no los tienen.
Ayer
en la Comuna de El Bosque los más humildes salieron a Protestar por
hambre. Todos vemos la pésima gestión de esta pandemia, donde lo único
que le interesó a la elite es que el modelo socioeconómico no perdiera
su perfecta imagen internacional. Pero esa imágen ya se derrumbó y que,
los que no tienen privilegios, hayan salido a protestar este día es
paradojal y nos recuerda que por este motivo en sociedades más
desarrolladas la misma elite considera el liderazgo una carga porque las
decisiones que se tomen significan vidas que se salvan o no. Siempre
dependemos de las decisiones de la elite. Por eso hay que tener siempre
presente que, los que no tienen privilegios viven o mueren por aquellas
decisiones de personas con Privilegios.
SI ALGUIEN TODAVÍA NO ENTENDIÓ EL PORQUE ESTALLÓ EL 18 DE OCTUBRE, NUNCA MÁS LO ENTENDERÁ.
